El proceso completo, sin letra chica: qué información hay que reunir, cuánto tarda cada paso y por qué existe la verificación.
Publicar un negocio toma menos de lo que parece, pero conviene saber qué te van a pedir antes de empezar. Esta es la lista completa.
Reúne esto y el resto es llenar campos:
Los datos del negocio: nombre, dirección, teléfono y tus horarios reales de atención, día por día. Tus servicios o productos, con su precio y cuánto dura cada uno. Fotos: tu logo si tienes, una imagen de portada y algunas del lugar. Quién trabaja contigo, con el horario de cada persona.
Ninguna foto es obligatoria para empezar, pero una ficha sin imágenes convence a muy poca gente.
Es el punto donde más se atora la gente, casi siempre por intentar aplanar algo que no es plano.
Un servicio puede abrirse en opciones, y cada opción tiene su propio precio y su propia duración. "Color" no tiene que ser una sola entrada de sesenta minutos: puede contener retoque de raíz, mechas y baño de color, cada uno con su tiempo real. No hay límite de niveles.
Esto importa más de lo que parece, porque la duración de cada opción es lo que después reserva el espacio correcto en tu agenda. Si todo dura "una hora" porque fue más fácil capturarlo así, tu día se va a empalmar.
Si trabajas con procedimientos que requieren valorar antes de dar precio, existe el servicio con evaluación previa: el cliente agenda la valoración y el precio se define ahí.
Cada persona tiene su horario semanal y la lista de servicios que atiende. Eso es lo que permite que el cliente elija con quién quiere ir, o deje que el sistema asigne a quien esté libre.
Si le das cuenta propia a alguien de tu equipo, tú decides qué partes del panel ve. No todos necesitan ver los reportes de ingresos.
Para aparecer en el directorio hay que demostrar que el negocio existe y que es tuyo. Son dos cosas:
Un video corto grabado dentro de tu establecimiento, mostrando un código que te enviamos por correo. Es un código distinto cada vez, así que no se puede grabar por adelantado ni reutilizar. Una foto del frente y del reverso de un comprobante.
La revisión la hace una persona de nuestro equipo, no un sistema automático. Si algo no se entiende, te decimos qué falta en vez de rechazarte sin más.
Es la pregunta justa, porque es el paso que más fricción tiene.
Un directorio donde cualquiera puede publicar cualquier cosa deja de servir muy rápido. Aparecen negocios que no existen, fichas duplicadas y gente que sube el local de otro. El día que eso pasa, tu ficha legítima vale menos, porque el cliente ya no se fía de ninguna.
La verificación es incómoda una vez. Un directorio sin ella es inútil siempre.
Tu material se guarda en un espacio privado, no es público, y se elimina junto con el resto de tu información si algún día cierras tu cuenta.
Al entrar por primera vez a tu panel empiezan catorce días de prueba con todas las funciones, sin registrar tarjeta. Al terminar, si no eliges un plan, no se te cobra nada: simplemente tu página deja de estar visible hasta que contrates.
Puedes ir capturando todo con calma. Tu página se publica cuando tú digas.
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